
Soñé con un día nublado y frío. Sentía que se me congelaba despacito el cuerpo, desde el pecho hasta los dedos, haciendome difícil respirar. Así como cuando te pasa algo tan triste que no te cabe dentro, entonces sientes que te rompes como un vidrio de carro, que no se cae pero queda todo quebrado.
En medio de la neblina vi un lago turbio y profundo, como esa tristeza y confusión que me invadían. En seguida corrí hacia él buscando matar ese sentimiento. Quería caer, sumergirme y no volver a salir. El plan era no luchar por el aire, dejar que el agua explotara mis pulmones y me llenara completamente. En ese segundo en el que salte al lago, pensé que seria mejor si por mis venas corriera agua y no sangre. Adquiriria la facilidad que tiene el agua por amoldarse y transformarse. Me llenaría de su paciencia, de su refrescante vitalidad.
Sentí en mi rostro el golpe al chocar con el agua. De inmediato esta me hizo lugar amablemente dentro de su cuerpo, se movía sin esfuerzo para permitir que yo me siguiera hundiendo sin obstáculo alguno. Ella fue el mejor complice que pude encontrar.
Todo estaba a punto de concluir cuando siento que detrás mio había caído otro cuerpo. Era mi madre quien nadaba desaforadamente detrás de mi. Quería ...salvarme?
En seguida vi a lo lejos, muy borrosamente, algo que se acercaba detrás de ella. No tarde mucho en reconocer que quien venia detrás de las dos era la bestia del lago. Un hombre mitad pez, con los ojos rojos.
Con toda su furia nado detrás de nosotras. Mi madre y yo intentábamos llegar juntas a la superficie y en medio de esto lanzamos una bomba al fondo del lago. Al poco tiempo exploto y su impacto nos hizo volar hasta la orilla. No recuerdo bien como sucedió lo siguiente, pero el hombre pez estaba tendido en el suelo y en donde antes había una escamosa cola, estaban un par de piernas. Estaba herido, sucio y con un agujero en la frente.
El hombre pez había sido alguna vez un hombre, pero hizo algo muy malo y fue sentenciado a ser la bestia del lago. El haber estado tan cerca de la muerte ese día, había roto el hechizo. No se porque, no encuentro explicacion. Los sueños asi suelen quitarme el sueño!
A veces me gustaría volver a conocerte desde cero, cruzarme contigo como una extraña en la calle, para pasar por la experiencia tan genial que es conocerte... estas bien loca, todavía hay tantas cosas que me sorprenden de ti. Debemos venir de planetas bien diferentes.
ResponderEliminar